Ruta Penitentes 2016, 5000 pecados

No has cometido aún 5.000 pecados a lo largo de tu vida para merecer una penitencia de 5.000 curvas en un solo día en moto, pero ya te encargarás tú de inventártelos para redimirte en la próxima Ruta Penitentes.

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Ruta Penitentes, 5000 pecados

Por RAMÓN LÓPEZ
Director de Fórmula Moto

Cada vez que relato a mis conocidos mis vivencias en La Ruta Penitentes 2016, las caras de estupor afloran desde el primer instante. A mi me ocurriría lo mismo, pero ya no, porque soy PENITENTE. ¿Te imaginas centenares de personas esperando a las 5.00 h de la mañana en plena montaña, a -4º C (- 22º C de sensación térmica) subidos en sus motos, con la alegre ilusión de quien se enfrenta a un reto que solo otros como ellos son capaces de concebir? Casi 800 km por delante, muchos de ellos por carreteras en las que la media de velocidad no supera los 40 km/h, sin afán competitivo, tan solo el orgullo de pertenecer a un grupo, de disfrutar de unos parajes de ensueño y de vivir una experiencia mística con tu moto.2016-1

 

 

 

 

 

En el cartel de presentación de La Ruta Penitentes 2016 destacaba la llamada “5.000 curvas”. Si por tus venas corre más proporción de gasolina que de sangre, el reclamo es inevitable. ¡Las quiero todas para mí! Era el empujón final que necesitaba después de haber tenido el privilegio de escuchar en primera persona los relatos de Javier y Antonio Herrero sobre sus participaciones en ediciones pasadas. Nuestro inolvidable compañero, fundador de formulamoto.es, descubrió Penitentes en 2013, y su relato refleja a la perfección la singularidad de una prueba única. Antonio siguió su estela al año siguiente como el homenaje más bello sobre dos ruedas que un hijo puede hacer a su padre.

Las cofradías de las dos ruedas

En mi caso, estos últimos años me encontraba con el obstáculo de la coincidencia del GP de España en Jerez con las fechas de Penitentes hasta 2015. No he dejado de asistir a ningún GP del trazado andaluz desde el primero en 1987, por lo que también me siento partícipe de esta “cofradía del mono de cuero”. Por fin, en 2016 me he podido estrenar en Penitentes, la “cofradía del Cordura”. Y el resultado es de éxtasis. Además, Penitentes es un evento promocionado por la FIM, por lo que ya estoy en el mismo nivel que los Kenny Roberts, Marc Márquez o Toni Bou de turno…

Una ocasión tan especial requería un planteamiento a la altura. La Ruta Penitentes es esencia motociclista, y para estar en la isma onda elegí una moto que reflejara esta misma filosofía. La nueva Triumph Bonneville Street Twin es idónea para este objetivo, una moto de toda la vida para una prueba de las de toda la vida, porque muchas de las carreteras de la ruta son “de toda la vida”, con asfalto de hace “siglos” por los que circulan al día menos vehículos que dedos tienes en una mano. Y para más satisfacción, multiplicado por dos, ya que Antonio Herrero oficiaría de mi hermano mayor en esta hermandad sobre otra Street Twin. ¡Qué expectación despertábamos entre el resto de integrantes de la caravana! Su propuesta neo-retro atraía la atención de todos, con especial complacencia por parte de otros tres participantes sobre Triumph Bonneville T100.2016-2

 

 

 

 

 

En la caravana encuentras modelos de todo tipo, proliferando las maxitrail, sobre todo la legión BMW R 1200 GS, sin obviar el elenco más completo de Honda Africa Twin y Yamaha SuperTeneré de décadas pasadas que he visto en acción. Cualquier tipo de moto tiene cabida en Penitentes. Al no tratarse de un evento competitivo, sino 100% lúdico, tú adaptas tu ritmo a tus necesidades. De ahí que al lado de una BMW K 1600 GTL te puedas encontrar una Yamaha YZF-R 125, Moto Guzzi V50, Vespa PX 75 o Monkey Bike… Lo habitual es rodar en grupo. En nuestro caso, lo componíamos las citadas Street Twin, una BMW F 800 GS, una Triumph Tiger 800 y una Triumph Tiger Sport. Como ves, mucho acento británico desde el inicio de la ruta en el magnífico escenario del Balneario de Panticosa (Huesca).

Mis claves de Penitentes 2016

Te daría 5.000 razones que te obligarían a convertirte en penitente en alguna ocasión, pero te las voy a resumir en mis tres principales.

- Una organización que pone mucho más de lo máximo que podías esperar en un evento de esta magnitud, con el presidente del MotoClub Monrepós, Javier Berna, y Noelia, su novia y dentro de nada esposa, al frente, pero sin olvidar ni a uno de los responsables que hacen posible este sueño. La atención a los participantes es sobresaliente, con un trabajo en cuanto a seguridad inconmensurable. Cada penitente porta un “transponder” que refleja su posición exacta a lo largo del recorrido en un centro de control. De este modo, junto a un reparto estratégico de ambulancias de modo que se garantiza una intervención rapidísima en caso de necesidad y de la participación de miembros de la organización integrados en la propia caravana, hacen que los contratiempos se puedan afrontar con enorme solvencia. Y no olvidemos que se debe abarcar un recorrido de muchos centenares de kilómetros.

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En esta ocasión, tan solo cabe destacar un accidente, sufrido por un participante a lomos de una BMW clásica y del que se está recuperando favorablemente. Hablando de una participación de casi 500 motocicletas, queda demostrada la concienciación de los participantes, lejos de la imagen negativa que todavía se extiende por muchos entornos de nuestra sociedad respecto a los usuarios de las ruedas. Penitentes es el mejor ejemplo.

- La sucesión de valles del Pirineo Aragonés y Navarro te descubren tesoros que jamás pensarías que puedes disfrutar ahí al lado, a tiro de piedra para encumbrar tu próximo viaje en moto. Tena, Hecho, Ansó, Roncal, el Caón de Añisclo… Todos tus sentidos se embriagan con los colores, los matices, los olores, los sonidos o los contrastes de unos parajes y unos pueblos por explorar. Fago, Lúsera, Ainsa, Uncastillo… el elenco de pueblos con encanto se escapa a las posibilidades materiales de una ruta de un día. La invitación a profundizar en estos rincones ahí queda, un reclamo irresistible.

- El honor de sentirte partícipe de una verdadera hermandad que se incrementa con el paso de cada kilómetro. Y kilómetros hay para dar y tomar. En el caso de nuestro grupo, partimos a las 6.00 h y aparcamos las motos de vuelta a las 23.30 h, con tan solo cortas paradas para desayunar, para comer y las preceptivas paradas para repostar gasolina. Casi 18 horas dan para pensar en lo terrenal y en lo sobrenatural para concluir que sí, que ha merecido la pena la penitencia, y que estoy dispuesto a pecar sin cesar para merecer otra el año que viene. Con Agustín y su BMW en labores de “road leader” y la conducción responsable y de pleno disfrute de Héctor, Diego y Antonio, me siento un privilegiado. ¿A qué esperas para redimirte tú también?

La conclusión de mi conversión a la causa de Penitentes no puede ser más positiva. También la de todos los participantes, quienes no han mostrado ninguna circunstancia negativa en su organización, algo que, en esta época de redes sociales, es harto improbable. Tras once ediciones, La Ruta de Penitentes merece formar parte inexorable del atractivo de la Comunidad Autónoma de Aragón, aunque haya estamentos que hagan lo posible e imposible para que no sea así. Pero eso es otra historia que te contaremos próximamente…

CONSEJOS PARA DISFRUTAR DE PENITENTES

- Realiza la inscripción con antelación, porque las plazas están limitadas.

- Equípate con un buen equipo y prepárate para bruscos cambios de condiciones climatológicas.

- Prepárate una base para el “roadbook” de papel que te facilita la organización. Una de las experiencias más satisfactorias es seguir la ruta marcada, también cuando te tienes que apoyar en tus compañeros para elegir la vía correcta.

- Ten en cuenta que descubrirás parajes a los que quizá jamás llegarías si no fuera en moto y de la mano de un “roadbook”. Es válida cualquier tipo de moto, pero mejor si la tienes muy “por la mano”, tanto por motor como por agilidad, ya que te enfrentarás a terrenos a veces un tanto complicados. Con velocidades medias tan reducidas, la autonomía no es un problema.

- Viaja en un grupo afín, por conducción, por tipo de moto, por experiencia, por amistad… Que todos los integrantes tengan presente el respeto a los demás y que se trata de un equipo.

- Planifícate mentalmente interiorizando el reto frente a ti y realiza las paradas justas si quieres completar el recorrido. No dejes de hidratarte y alimentarte. La atracción de parajes y pueblos a veces es demasiada para no caer en la tentación de hacer unas fotos o salirte de la ruta, pero recuerda los kilómetros y tiempo que tienes por delante. En cualquier caso, es mejor no completar la ruta si las fuerzas te fallan o tu recorrido se prolonga en exceso. La seguridad es lo primero y siempre lo habrás disfrutado.

Medio: Formula Moto

URL Noticia: Ruta Penitentes 2016, 5000 pecados en Formula Moto

Publicado: 06/05/2016